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11 de Septiembre, 2015

Reportes de sustentabilidad: Más que un mensaje comunicacional

Si consideramos que la minería es el sector productivo más importante de Chile y que según las cifras económicas representa un poco más del 10% del PIB del país, resulta necesario que describa ante la comunidad las acciones que desarrolla o los impactos que su actividad genera, con el fin de alcanzar mayores grados de transparencia y optar a la denominada licencia social.

Para aproximarse a lo anterior, la elaboración y publicación de los reportes de sustentabilidad se ha posicionado como un camino eficiente y al que recurren principalmente las grandes empresas del rubro.

A juicio de expertos consultados, estas publicaciones permiten desarrollar un proceso de toma de decisiones y planificación más informado por parte de los stakeholfders –tanto internos como externos–, que se relacionan de una u otra forma con una minera.

De acuerdo con Fernando Valenzuela, ingeniero senior de Jaime Illanes y Asociados Consultores S.A., se trata de una “una herramienta que facilita la interacción con los diversos públicos de un proyecto minero, tales como inversionistas, autoridades, comunidades, medios de comunicación, etc. Es un documento que permite comunicar los riesgos, oportunidades y manejo de éstos, asociados a la implementación y operación del proyecto en el ámbito no financiero, en las dimensiones económica, social y ambiental”.

El consultor ambiental y abogado Arturo Brandt añade que reportar “es un muy buen ejercicio para la industria, en el sentido de poder identificar oportunidades de mejora y seguimiento de metas de gestión establecidas, como la eficiencia energética o la reutilización de agua”.

Sin embargo, algunos especialistas puntualizan que es más que un instrumento de comunicación: “Busca ser una herramienta de relacionamiento con estos grupos de interés, porque es bidireccional, es decir, entrego información y me entregan información, vuelvo a rendir cuentas y recibo un feedback”, destaca Daniela Winicki, gerenta de Sustentabilidad y Cambio Climático de PwC Chile.

Alejandra Tironi, experta senior en Sustentabilidad de Antofagasta Minerals, sostiene que “hacer un reporte tiene un doble valor. Hacia los grupos de interés permite a la empresa dar cuenta de los focos y modelos de gestión para sus desafíos sociales y ambientales, y de su desempeño del año. Hacia el interior de la empresa permite analizar nuestro desempeño y compararlo con el de otras compañías”.

Un aspecto que hace notar el especialista español en Derecho Administrativo y Ambiental, Juan Antonio Loste, es que “existe una percepción social desfavorable respecto al impacto que produce la actividad minera en el medio ambiente”, por lo que la industria “tiene la carga de demostrar que realiza su actividad de explotación de una forma sostenible, no solamente por lo que hace referencia a la vertiente económica, sino también en cuanto al medio ambiente”.

Contenidos

La jefa de Proyectos del Área de Estudios Sociales y Relaciones con la Comunidad de la consultora Poch, Paula Troncoso, explica que en los reportes las empresas “contrastan sus indicadores económicos, ambientales y sociales contra ellos mismos, con una metodología estandarizada, normalmente la del Global Reporting Initiative (GRI) o la del International Integrated Reporting Council (IIRC) donde su desempeño es auditado por una auditora externa”.

Dentro del esquema GRI se encuentra la Guía G4, que es una actualización de las normativas establecidas en este formato, tanto en el proceso de elaboración como en la estructura de los reportes. Según Alejandra Medina, líder de Consultoría en Sostenibilidad de EY, “la nueva guía ha significado mejorar la calidad y el foco de los reportes de sostenibilidad, y plantea que las compañías deben reportar desempeño sobre aquellos elementos que son relevantes tanto para ellas como para los grupos de interés”.

Para Fernando Valenzuela, los aspectos menos desarrollados en estos informes son “los impactos económicos indirectos en el ámbito social. Las empresas reportan los aportes que realizan en infraestructura y programas de desarrollo social dirigidos a beneficiar a las comunidades, lo que logran sin lugar a dudas. Sin embargo, los beneficios indirectos, derivados del uso de los beneficios directos aportados por la empresa, ya sea en capacitación laboral, caminos, un policlínico o un centro deportivo, pocas veces son cuantificados y, menos, incluidos en estos reportes”.

De acuerdo con datos aportados por la empresa consultora PwC, en 2013 se publicaron en Chile 85 reportes de sustentabilidad de todos los sectores productivos, de los cuales un 16% correspondió a compañías mineras. Si se analizan las cifras de los informes de este sector correspondientes a 2011, 2012 y 2013, se aprecia un descenso en la cantidad de documentos emitidos, de 24 a 14, lo que a juicio de Daniela Winicki, se explica en gran parte porque anteriormente varios grupos mineros publicaban un reporte por cada faena a diferencia de 2014, cuando los conglomerados “decidieron hacer un reporte para todo el holding o el grupo y las faenas dejaron de publicar reportes locales”, dice.

Tendencias

Integrated Reporting o Reporte Integrado es una nueva tendencia que está surgiendo en la elaboración de estos documentos y que “busca informar en forma combinada el desempeño de una empresa en términos financieros y de sustentabilidad, como también dar cuenta de la gestión de sus recursos para crear más valor hacia el futuro”, indica Fernando Valenzuela.
Misma opinión comparte Daniela Winicki, quien sostiene que esto se “va a profundizar” y las empresas comenzarán a entregar información a través de múltiples herramientas, tales como instrumentos de medición de Bolsa o cuestionarios de las superintendencias, por lo que dichos reportes cumplirán con otros usos, como “responder a la Bolsa, a una Superintendencia o autoridad local en temas ambientales, sociales y económicos”.

Igualmente, Arturo Brandt concluye que estos informes “deberían irse uniformando con el fin de comparar sus índices a través de parámetros comunes”.

Fuente: Revista Minería Chilena