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2 de Noviembre, 2015

"Claves para un sistema de transporte exitoso", por Mario Yáñez

Medioambiente, costos y calidad de vida. Esos son los principales factores con los cuales debe contar un sistema de transporte para ser eficiente. Así lo establece el estudio de EY “Routes to prosperity”, el cual da a conocer también una serie de fórmulas para alcanzar esos objetivos.

En los últimos años se ha avanzado mucho en Chile en estos aspectos, pero aún falta por hacer.

En el caso de impacto al medioambiente, sin duda la medida más importante es fomentar el uso de otros medios de transporte que no sea el automóvil. Se estima que el parque automotriz de Santiago aumentará al doble, pasando de 1,3 millones de autos a 2,7 millones al año 2025. Medidas que han demostrado ser eficientes en este sentido son la construcción de ciclovías y disponibilidad de bicicletas y vehículos eléctricos para uso público. El funcionamiento de un transporte integrado es fundamental. Esto significaría ofrecer la posibilidad de optar por diferentes medios de transporte para un mismo trayecto de viaje de acuerdo a diversas variables como, por ejemplo, tiempo de traslado.

Un medio de transporte que ha demostrado eficiencia en los tres ámbitos recién mencionados en el resto del mundo, principalmente Europa y Estados Unidos, es el metro. Sin duda la red que hemos construido en Chile, a través de varios gobiernos, es hoy una ventaja. La inversión en este medio de transporte no debe parar, es un pilar estratégico que debemos fortalecer.

Con lo anterior se disminuirían las emisiones de contaminantes y aumentará la calidad de vida de todos nosotros. Es importante tomar conciencia de que de acuerdo con estudios recientes, las emisiones contaminantes por parte del transporte podrían duplicarse en Chile en caso de no adoptarse las medidas necesarias.

En 2012 hubo un cambio en las normas de emisión, lo que llevó a hacer una renovación de la flota del transporte público en Santiago con buses menos contaminantes. Sin embargo, el número de vehículos con la tecnología más avanzada en ese sentido, sigue siendo muy bajo. Esa cifra debe aumentar exponencialmente, sobre todo al considerar que estamos hablando de una ciudad tan contaminada como Santiago. Esto requiere del esfuerzo coordinado del sector privado y público. Aquí, el gobierno tiene una gran oportunidad, por ejemplo, para incentivar el uso de motores eléctricos, lo que ya es una realidad en Europa.

En Chile existen proyectos presentados y no ejecutados. Uno de los principales problemas de las políticas públicas de nuestro país es la falta de continuidad. Para que un plan de transporte tenga éxito, así como cualquier otro plan de políticas públicas, es fundamental la continuidad entre administraciones y la coordinación entre el sector privado y público.

Hay diferentes modelos de éxito alrededor del mundo. En Hamburgo, Alemania, el gobierno introdujo un sistema de transportes en conjunto con dos empresas privadas. A través de una tarjeta y una app, las personas pueden ir cambiando el medio de transporte durante su traslado. Por ejemplo, partir en bus, cambiar a bicicleta y luego compartir un auto. Otro ejemplo es Berlín. En esa ciudad, el gobierno federal entrega incentivos económicos a dos empresas, las cuales ofrecen el uso de automóviles eléctricos.

La disminución de costos va de la mano con todo lo anterior. Pero también un punto muy importante en este aspecto es el financiamiento eficiente de los proyectos por parte de los privados que participan en ellos. En muchas ocasiones no recurren a mecanismos de financiamiento efectivos, lo que se traduce en un aumento considerable del precio final que deben asumir los usuarios. Esto último produce un efecto de retracción en el uso del transporte público, que es lo que justamente se debe fomentar.

La calidad de vida aumentará cuando se cuente con un transporte público eficiente, que disminuya los tiempos de viaje y que responda a las necesidades de la población. Esto es posible, otros países lo han hecho y Chile también podrá si decide trabajar con expertos en esta materia. En pocos meses, EY publicará un estudio sobre buenas prácticas en el diseño de ciudades eficientes incluyendo transporte.

Fuente: El Líbero