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5 de Noviembre, 2015

La minería a nivel mundial: Hacia una nueva estrategia de crecimiento

Ha sido una cadena de factores lo que ha gatillado la situación actual de la minería mundial. Factores que no solo están relacionados con la alta volatilidad del precio de los commodities, sino también a un escenario que mezcla la incertidumbre y la especulación.

Cadena de factores que tuvo su origen en China y los cuestionamientos que existen en torno a su ritmo de crecimiento que logró en los últimos 15 años, cuyos análisis indican que no fueron construidos sobre condiciones reales.
“La gran duda de hoy es si están- los chinos- sobre estoqueados, no con los commodities mismos sino la infraestructura que consume dichos commodities”, plantea Colin Becker, líder de Minería de PwC Chile.
El especialista argumenta que, en la actualidad, hay mensajes incoherentes que están saliendo desde el país asiático. Por ejemplo, ciudades no pobladas e industrias poco eficientes-como la del carbón- que están siendo subsidiadas por el Estado y que sin él no serían viables.

El punto es que el valor de las acciones de las compañías mineras ha disminuido progresivamente desde el 2011, período donde alcanzaron sus valores máximos. De ahí en adelante, y hasta fines de septiembre de 2015, las principales compañías mineras del mundo llegaron a perder entre 55% y 90% de su valor.
En octubre pasado, el precio de las acciones logró una tendencia alcista, recuperándose rápidamente, y volviendo a los niveles promedio presentados este año. Sin embargo, aún las cotizaciones bursátiles siguen siendo bajas respecto a los últimos diez años.
Si se compara los valores máximos alcanzados en el 2011 con los valores mínimos registrados en septiembre, se observa que Vale perdió cerca del 88%, Anglo American y Freeport-McMoRan casi 80%, BHP Billiton y AMSA 67%, Glencore 66% y Rio Tinto 56%.

CAPITALES EN FUGA

Juan Carlos Guajardo, director ejecutivo de Plusmining, comenta que el inicio de la disminución del valor de las acciones en el 2011 estuvo influido por las dificultades que las compañías tenían para mantener o incrementar sus márgenes, debido al aumento de los costos y la caída de la productividad.

A ello se suma un fenómeno financiero- explica Guajardo- ya que hacia dicho año comienza un fortalecimiento del dólar de EEUU, debido a un mejoramiento en la economía de este país. “Ello ha ido generando un cambio en los portafolios de inversión mundial, desde activos emergentes y de exposición a commodities (como las acciones mineras), hacia activos de países desarrollados, como bonos y acciones estadounidenses”, sostiene.

Para Colin Becker, el problema con la volatilidad del valor de las acciones de las compañías mineras está relacionado en parte con la especulación, lo cual ha sido significativo durante el último año ya que ha generado una importante fuga de capitales. “Esta especulación se concentra en un grupo de inversionistas que no pertenecen al sector minero y no invierten directamente en los proyectos mineros, sus inversiones se caracterizan por ser muy móviles y destinan sus fondos en cualquier sector del mercado global que ofrezca la mejor relación entre retorno y riesgo. Para este grupo, el sector minero actualmente ofrece bajos retornos y elevados niveles de riesgo”.

Sin embargo, hay otro grupo de inversionistas que son mineros y que destinan recursos al sector. Ellos comprenden que la actividad tiene sus ciclos y, en gran medida, no se dejan influir por las opiniones del mercado. De hecho, por este motivo se explica la compra que realizó Amsa del 50% de la propiedad de la compañía Zaldívar en un período en que el valor bursátil de las mineras se registraban a la baja.

A LA BAJA LOS PROYECTOS DE EXPLORACIÓN

La volatilidad de los precios del metal rojo y su menor demanda a nivel global ha gatillado en una menor presentación de proyectos mineros, y con ello la generación de una mayor inestabilidad en el valor del cobre.

Panorama nada de favorable para las compañías de exploración minera ya que según Javiera Contreras, líder de la Industria Minera de EY (ex Ernst & Young), la naturaleza especulativa de sus operaciones y la alta varianza de sus potenciales flujos, han deteriorado en gran medida a esta industria.

De esta forma lo demuestra el índice de la Bolsa de Valores de Lima (SP/BVL JUNIORS), que entre sus listas incluye a las compañías junior, la cual ha caído un 33% este año, y es el tercer subíndice que más ha retrocedido después de la construcción y el industrial.

Javiera Contreras señala que el precio a la baja ha sido un desincentivo para las compañías de exploración, las que están revisando sus proyectos de exploración, con miras a definir si la rentabilidad justifica el riesgo o no.
“Lo anterior podría tener como consecuencia una menor oferta de cobre en el largo plazo, generando una mayor incertidumbre, y con ello el incremento de la volatilidad en el precio actual” reflexiona la profesional.
Según el estudio de EY Business Risks, el presupuesto de exploración ha disminuido un 26% entre 2013 y 2014, después de una caída del 30% en el periodo anterior. Adicionalmente, existe un menor capital recaudado por las junior cada vez que van al mercado, cuyo promedio actual es inferior a US$1M por cada esfuerzo de recaudación.

SOBREVALORACIÓN DE PROYECTOS

Para enfrentar este escenario, la gran mayoría de los grupos mineros se han focalizado en la eficiencia de los costos, el incremento en la productividad y la reevaluación de su cartera de inversiones, punto que para algunos especialistas fue uno de los factores que ejerció la presión sobre los costos debido al ingreso de numerosas iniciativas al sistema.
No obstante, para la líder de la Industria Minera de EY esta última medida podría tener consecuencias para las empresas que no inviertan en los próximos años, ya que en minería las operaciones tienen una duración definida y es esencial para la sustentabilidad del negocio la constante inversión en la búsqueda de nuevos proyectos.
Por esto, la especialista destaca que es importante comprender en qué etapa de producción se encuentra cada minera y realizar un cambio oportuno hacia una estrategia de crecimiento. “De esta forma, se reduce el riesgo de no ser capaces de operar en el largo plazo”, advierte.

¿Cómo se llegó a esta situación? Para algunos expertos existió una sobrevaloración de la rentabilidad de los proyectos, pues en la última década se concretaron iniciativas que no debieron ser construidas debido a la existencia de un alto precio del mineral v/s las condiciones extremas y desafiantes que presentaban su materialización.
En este sentido, Colin Becker indica que falto una mayor disciplina de inversión porque hubo muchas expansiones y proyectos comprados en verde, por las cuales se pagaron un sobreprecio que hoy no son factibles a un precio de US$2,5 lb.
“La viabilidad económica de esos proyectos se analizó en base a la realidad minera de hace 5 a 10 años atrás, condiciones que han variado, ya que hoy, por ejemplo, cualquier nuevo proyecto debe usar agua de mar con un costo que podría implicar un aumento de un 20-40% del proyecto en su conjunto”, precisa.

PROYECCIONES

Las proyecciones del valor bursátil que tendrán las mineras están directamente relacionadas, con las perspectivas que presenten los mercados de commodities. No obstante, se espera que tras las medidas que han implementado las compañías ayuden a mejorar los valores de sus cotizaciones, aunque de manera gradual.
Para Juan Carlos Guajardo estamos en la mitad de un ciclo negativo que se inició en 2011 y al cual le pueden quedar entre dos a cinco años. Además, agrega que es posible que estemos atravesando por el peor momento de la transición del modelo de crecimiento chino, lo cual hace que exista la esperanza que desde el 2016 se empiecen a ver un leve cambio de tendencia.
En términos de precios, EY proyecta que al cierre de 2015 el valor del cobre será de US$2.77/lb; US$2.93/lb en 2016; y US$3.01/lb para 2017.

Fuente: Boletín Minero