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12 de Enero, 2016

5 claves para las mujeres y sus finanzas

1 Diversificar la inversión

Es un hecho: las mujeres están en desventaja. Ganan menos que los hombres, son más longevas (para el 2020 el INE proyecta que la esperanza de vida de ellas será de 82,2 años mientras que la de ellos será de 77,4 años), jubilan antes y tienen más "lagunas" en su vida (principalmente por la maternidad). En resumen, viven más y cotizan menos y eso hace que sus pensiones sean peores. Es por eso que informarse sobre las mejores maneras de hacer rentar el dinero es tan importante.

Las especialistas dicen que para minimizar los riesgos lo más importante es diversificar la inversión, o para retomar una expresión popular, preocuparse de "no poner todos los huevos en la misma canasta". En ese contexto, lo primero es ver cuál es el horizonte de inversión que uno tiene y las necesidades que va a tener. Macarena Navarrete, socia líder de Consultoría en Transacciones de EY (ex Ernst&Young), lo resume así: "Pensar qué es lo que necesito, cuánta plata necesito, para cuándo, qué perfil de persona soy y qué nivel de riesgo quiero tomar". Ana Luisa Ramírez, gerente de carteras discrecionales y APV de LarraínVial, cree que hay que diversificar entre tipos de instrumentos y por tipo de moneda. "Tener acciones, depósitos a plazo, bonos, fondos mutuos, ese es el mundo ideal", dice.

Según el perfil de las mujeres, Viviana Fernández, profesora de finanzas de la Universidad Adolfo Ibáñez (UAI) y editora asociada de reconocidas revistas especializadas como The Journal of Banking & Finance, cree que lo más fácil es invertir en fondos mutuos: "Porque son diversificados, o sea se diversifica el riesgo. Como las mujeres tienden a ser más conservadoras, es aconsejable que tomen este tipo de fondo, pero sabiendo que no se gana demasiado", dice.

En el caso de que las rentabilidades no sean muy altas, recomienda invertir en fondos mutuos en unidades de fomento (UF), cuya rentabilidad se reajusta según la UF.

-Yo soy súper fan de los fondos mutuos, porque te ofrecen diversificación y la liquidez que uno necesita. Para mí son los productos estrella -dice Ana Luisa Ramírez.

Si uno tiene un perfil más propenso al riesgo puede considerar invertir a través de acciones. "Pero hay que tener en consideración que son de más largo plazo, porque las fluctuaciones a veces son bastante grandes", asevera Fernández. "Además, conlleva un costo de tiempo estar monitoreando los fondos, viendo qué tan fluctuantes están las acciones, sacando la plata, invirtiendo en otra...", agrega.

Para ilustrar lo importante que es ese monitoreo, Ramírez cuenta su experiencia:

-Empecé a trabajar en 2006, cuando la bolsa local tenía interesantes retornos. Ese año la bolsa subió más de un 30% y en 2007 cerca de un 14%. Empecé como analista y dado eso, invertía directamente en acciones. Me fue muy bien invirtiendo en unas pocas acciones hasta que llegó la crisis 2008 cuando perdí todo lo ganado y hasta más. Ahí es cuando empecé a tomar la real importancia de la diversificación y de que no es tan fácil invertir. Desde esa fecha soy fiel defensora de los fondos mutuos y de armar una cartera lo suficientemente diversificada -dice.

En términos de largo plazo, Fernández recomienda la inversión en bienes raíces, algo que se ha puesto bastante popular en profesionales jóvenes: "Básicamente se han triplicado los precios de las viviendas en el sector oriente en el período 2001-2015".

2 Ahorro previsional y evitar "lagunas"

Según datos de la Superinten-dencia de Pensiones, a septiembre de 2015 existían 753 mil hombres con cuentas APV, pero solo 457 mil mujeres. Es por eso que, mientras antes se preocupen las mujeres de su pensión, mejor. Y también es necesario que las mujeres revisen las "lagunas" que tienen en su previsión, ya sea por maternidad o lapsos en los que no trabajaron. Por eso las expertas recomiendan tener Ahorro Previsional Voluntario (APV). Viviana Fernández, profesora de la UAI, explica cuál ha sido su propia experiencia: "Yo analizo cuáles son mis fondos, cuánto he ahorrado hasta ahora. La única laguna previsional que tuve fueron los años en que hice un posgrado, pero he estado cotizando continuamente, con niveles de sueldo relativamente medio-altos, y aún así uno ve que realmente sin hacer APV tu pensión puede ser bastante módica".

Ana Luisa Ramírez advierte: "Uno se acostumbra a cierto nivel de vida, dado por la renta que se tiene hoy día, sobre todo las mujeres profesionales".

"Hay que pensarlo de inmediato", asevera Macarena Navarrete. "No duele nada cuando uno parte muy pronto (haciendo ahorro previsional) y duele mucho después. Cuando a ti te suben el sueldo, si tú destinas todo o parte de tu aumento de sueldo a algo como esto, no lo sientes", dice.

Sobre la importancia de hacer APV, Ana Luisa Ramírez lo grafica con el siguiente ejemplo:

"Solo a modo de ejemplo y para contextualizar, ya que cada caso es diferente. Supongamos que hay dos mujeres con rentas iguales (por ejemplo $1.000.000 bruto) y que aportan $100.000 mensual a su cuenta previsional voluntaria. La única diferencia, es que una empieza a hacer APV a los 30 años y la otra, lo hace a los 40 años. Si no tuvieran APV (asumiendo que trabajan la misma cantidad de años), tendrían una pensión en torno a los $450.000. La mujer que empieza a los 30 años podría mejorar su pensión a cerca de $955.000, mientras que la que empieza a los 40 años, su pensión aumentaría a cerca de $700.000 (esto bajo el supuesto de un 6% de rentabilidad nominal anual). Es decir, empezar antes implicaría que esa mujer pueda duplicar su renta versus la que empezó después, que solo logrará aumentar en un 50% su pensión".

Para Ana Luisa Ramírez, mientras más joven se empiece con el ahorro, mejor. "Ya que el monto ahorrado final es la suma de todos los aportes y la rentabilidad. Como referencia, una persona que ahorra desde los 30 años, al momento de jubilar (supongamos a los 65 años), el monto ahorrado dependerá principalmente de la rentabilidad que haya tenido en todo ese tiempo. Algunas simulaciones demuestran que cerca del 90% del ahorro proviene de la rentabilidad y solo el 10%, de los aportes (considerando que se ahorra por 30 años o más)".

El año pasado surgió como una de las propuestas clave del informe de la Comisión Asesora sobre el Sistema de Pensiones (Comisión Bravo), la idea de elevar la edad de jubilación de 60 a 65 años para las mujeres, lo que permitiría mejorar, en promedio, en casi 40% sus pensiones.

Todas las expertas coinciden en que tener una disciplina de ahorro es clave. "En general la gente no la tiene mucho, lo asocia con cosas malas que puedan pasar. Pero uno ahorra para poder hacer gastos que de otra manera no podría hacer. No tiene por qué estar asociado con ver el futuro negro", explica Viviana Fernández.

"Hay un libro de finanzas muy interesante que dice que tú sabes cuán rico eres dependiendo de cuánto tiempo podrías vivir cuando te quedes sin empleo. Si tu nivel guardado es de cero, eres pobre. Aunque hoy ganes tres millones de pesos", dice Verónica Prieto, una de las fundadoras de Inversoras.net, un emprendimiento que ofrece talleres online para mujeres para invertir en la bolsa de Nueva York.

Una de las características más importantes que las expertas reconocen del APV son sus ventajas tributarias, porque se deduce de la renta imponible, o sea, uno no paga impuestos a la renta sobre esos ahorros. Y este es uno de los fenómenos de finanzas que Macarena Navarrete reconoce que las mujeres están más al margen: los beneficios tributarios de algunos instrumentos.

"Casi es una novedad. Y se dan cuenta muy tarde de que hubiesen ganado más plata en otros instrumentos por ahorrarse los impuestos. Son cada vez más las mujeres que pagan un monto significativo de impuestos. Esas mujeres, cuando piensan en sus inversiones, no solo debieran pensar en los réditos teóricos de sus inversiones, sino en los réditos de sus inversiones después de los impuestos. Y ahí hay varios mecanismos establecidos legalmente que permiten reducir impuestos", explica. Lo importante es enfocarse en cuánta plata queda realmente después de todo. "No hay que tener una visión de los instrumentos estáticos, hay que tener la visión de los instrumentos en tu realidad", agrega.

Entre los instrumentos con beneficios tributarios las expertas destacan: Los favorecidos por el artículo 54 bis de la Ley sobre Impuesto a la Renta (que incluye a los depósitos a plazo, cuentas de ahorro y cuentas de fondos mutuos, cuya rentabilidad no se grava con impuestos, sino hasta que sea retirada por el dueño) y los del artículo 42 bis (APV, cotizaciones voluntarias).

-Cada vez hay más mujeres que son jefas de hogar, que tendrán que financiar cosas en el futuro más significativas -señala Macarena Navarrete. Y va más allá. Dice que es clave pensar en bastante más que en la pensión, sino que también en posibles enfermedades graves, la educación de los hijos, la cesantía. "Ese tipo de cosas debieran propender a otro tipo de ahorro".

3 Invertir en el extranjero

Macarena Navarrete aplica el dicho de los huevos en distintas canastas para referirse a países: "Las canastas son países también. Si a Chile le va mal, te va mal en todo. En general, se escucha harto hoy en día invertir fuera". Y es que lo que se viene no es muy "glorioso", como dice la experta: hace unas semanas el Banco Central bajó la proyección de crecimiento económico del país para 2016 a entre 2% y 3%.

Según la experta, la tendencia ahora es a desinvertir en América Latina y Estados Unidos e invertir en Europa o Japón, y de invertir más en renta fija que variable. "Los clientes no le están creyendo tanto a la bolsa hoy día, todavía creen que falta ajuste", explica. En LarraínVial prefieren Estados Unidos y, en menor medida, Europa. Verónica Prieto recomienda invertir en la bolsa de Nueva York por sus ventajas: requiere menos capital y genera altas rentabilidades. "Hay algunos que duplican su capital en un tiempo muy corto, y eso es difícil que pase con otras inversiones", asegura.

Como recomendación, antes de invertir, Prieto dice que lo primero es informarse y lo segundo, practicar las estrategias y definir qué tipo de inversionista es uno. Al momento de invertir, sugiere partir con algo que uno conozca o que le guste. "Hay gente por ejemplo a la que le gusta la moda. Para ellos hay miles de diseñadores en la bolsa de Nueva York en los que pueden invertir".

4 Tener cuidado con las comisiones

Asesorarse explican las especialistas es importante, pero hay que tener cuidado, porque como dice Macarena Navarrete, "de repente las comisiones de algunos administradores de dinero son desproporcionadas".

Uno de los puntos clave en los que hay que fijarse al momento de poner el dinero en alguna institución es evitar pagar más que el valor que te está agregando el administrador de los fondos. Navarrete recomienda para eso mirar la rentabilidad hacia el pasado, no solo de la institución sino del administrador mismo. "Cómo le ha ido a esa persona es más interesante que cómo le ha ido a la institución normalmente", explica.

"Yo siempre converso con mis amigos que no saben qué hacer y se confunden y uno les habla de diversificación y no entienden mucho. Hay que pedir información y sentirse cómoda con lo que uno está invirtiendo", señala Ana Luisa Ramírez, de LarraínVial. "Hay veces en que pagar significa que vas a tener un ejecutivo que te está asesorando, que te va a hacer cambiarte de estrategia en el minuto en que hay que cambiarse, versus estar en algo que es gratis y nunca lo moviste y te perdiste un montón de oportunidades. Lo barato cuesta caro también", dice.

5 Optar por seguros de vida flexible

Las expertas indican que en el caso de las mujeres que tengan hijos que pronto irán a la universidad, éstas deben ser previsoras en cuanto a la educación futura de ellos. Por eso otro de los consejos es invertir en seguros de vida.

"Hay instituciones que te ofrecen derechamente seguros para educación en caso de que tú tengas algún accidente futuro o estés en mala situación económica", dice la profesora Viviana Fernández.

Macarena Navarrete recomienda buscar seguros de vida que tengan un componente dotal flexible (que es una cuenta de inversión y de ahorro asociada al seguro, la cual administra la compañía y que tiene beneficios tributarios y previsionales). "No son todos iguales. De repente la gente se entusiasma con el producto y no ve los componentes. Entonces tiene que ser un seguro de vida que no sea caro y que la componente dotal sea flexible, en el sentido de que uno pueda manejar las inversiones y que no haya penalidades, más allá de las propiamente legales, por retirar los fondos".

Chile

Fuente: Revista Ya