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4 de Marzo, 2016

"Infraestructura: Invertir para crecer", por Mario Yáñez

La inversión en infraestructura tiene importantes impactos en la competitividad de las economías de los países y en la calidad de vida que llevan sus habitantes. Actualmente la “brecha” de infraestructura a nivel global es tan alta, que para cerrarla de acá al año 2030 se requerirá un estimado de entre US$ 40 billones y US$ 50 billones. A pesar de esto, este ítem ha ido disminuyendo a nivel global en los últimos 30 años.

En el caso de América Latina la situación es preocupante. El conjunto de los países de la región invierten en promedio actualmente 2,7% del Producto Interno Bruto (PIB), cuando esa cifra debería alcanzar un 6,2% anual de su PIB para satisfacer sus demandas de infraestructura en el período 2012-2020, según estimaciones de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).

Particularmente, la situación de Chile no es diferente a la de la región. Nuestro país invierte actualmente en promedio un 2,5% del PIB y necesita hacer en los próximos años una inversión de US$ 112 mil millones en infraestructura si quiere efectivamente alcanzar el desarrollo, de acuerdo con datos de la Cámara Chilena de la Construcción.

El desarrollo de la infraestructura enfrenta una serie obstáculos políticos y fiscales: los ingresos de los gobiernos están limitados; los gastos del sector público están constantemente en el ojo del escrutinio público, especialmente los “mega” proyectos. Ante esto, la alianza entre el sector público y privado es fundamental para avanzar en este aspecto. Las PPP (public-private parterships) son una fórmula eficiente para enfrentar ese escenario.

Existen diferentes casos de éxito alrededor del mundo. En Canadá los gobiernos han dado apoyo para la inversión privada en infraestructura en todos los niveles. Proveen mecanismos financieros y fondos y han estandarizado esta práctica. En Europa continental el éxito de las PPP se debe a que los gobiernos han incentivado la diversidad de fuentes de inversiones. Éstas incluyen mejoras crediticias que entregan soluciones efectivas a deudas de largo plazo. Estos son modelos atractivos que pueden replicarse.

Para lograr PPP exitosas se deberían tomar en cuenta 5 aspectos clave:

1. Incentivos para desarrollar el modelo PPP
Los países que han tenido más éxito en este aspecto, son aquellos que los gobiernos entregan incentivos para desarrollar proyectos. Estos incentivos pueden ir desde profesionales especializados hasta fondos dedicados para las PPP y fuentes de financiamiento “alternativas”.

2. Estandarización:
Debe existir una estandarización de cómo funciona el proceso de PPP. Estándares para los contratos, documentación, especificaciones técnicas, etc.

3. Intervención proactiva en mercado de capitales
Los inversionistas son atraídos por productos o instrumentos que están a la par con su apetito de riesgo. Esto debe ser analizado por los gobiernos para impulsar las PPP.

4. Evaluar “Value For Money”
Los gobiernos deben evaluar con cuidado el costo-oportunidad.

5. Evaluación de proyectos PPP
Los proyectos deben ser constantemente monitoreados y se debe asegurar transparencia en la entrega de información.
La inversión en infraestructura es una necesidad, pero sobre todo una oportunidad en el caso de Chile, ya que fomenta la productividad, la principal preocupación actual de las empresas chilenas. Por lo tanto, avanzar en este aspecto es una prioridad.

Fuente: Diario Financiero