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18 de Mayo, 2016

"Directorios y proactividad", por Paola Bruzzone

Recientemente se revelaron las respuestas entregadas por las 206 sociedades anónimas abiertas a la autoevaluación sobre prácticas de gobierno corporativo, impulsada por la Superintendencia de Valores y Seguros (SVS), mediante la Norma de Carácter General N°385. Si bien existen varios aspectos que a primera vista podrían calificarse como mejorables, en esta oportunidad me parece relevante recordar el propósito que hay detrás de esta norma.

Los términos "Gobierno Corporativo" y "Empresas Sustentables" son, desde ya hace algunos años, términos esenciales para las empresas en Chile si es que pretenden ser exitosas y competitivas en el tiempo.

No sólo en Chile, sino en el mundo, la abundante regulación (obligatoria o sugerida) de la que ha sido objeto este tema, junto con una falta en una métrica estándar que permita concluir o determinar qué debe entenderse por un "buen gobierno corporativo", ha puesto a los directorios y administradores de las compañías frente a una compleja disyuntiva.

La meta de contar con un buen gobierno corporativo solo podrá cumplirse en la medida que las administraciones superiores enfoquen su mirada a largo plazo, para lo cual deberán asegurar contar en la sala con el mejor y más diverso de los talentos (dependiendo de las necesidades e industria en que se desempeñen), asegurando a los accionistas su poder de decisión.

Empresa sustentable es referirse a una compañía que se preocupa del impacto que su actividad genera en los distintos ámbitos, sobre todo en relación a sus puntos de contacto: proveedores, clientes, acreedores, inversionistas, entre otros; e incluso, internamente, a sus trabajadores, el mismo directorio y sus comités. Las empresas deben fortalecer su vínculo con ellos, haciendo espacio en la agenda del directorio a temas como el bienestar de sus empleados, la calidad de sus productos o servicios, el origen de sus insumos, el efecto de sus productos y desechos, el compromiso con los proveedores, respeto a la libre competencia, entre otros. La adopción de esta forma de hacer negocios crea empresas sólidas, capaces de mantener su éxito en el tiempo. Los stakeholders y el mercado en general privilegian a las compañías en que sus intereses están mejor resguardados.

Proactividad

La palabra clave es la proactividad. La agenda de los directorios ha aumentado considerablemente y cada vez se expande más. Las aristas son tantas, que para hacerse cargo de ellas de manera seria y eficaz es preciso que los directores se capaciten constantemente en los distintos aspectos del negocio, entenderlo en profundidad e identificar las áreas que se deben fortalecer. De esta manera, contribuirán al desarrollo a largo plazo de la empresa.

La administración debe asesorarse con expertos que tengan conocimiento sobre las diversas materias que hoy influyen en el valor de la empresa. El directorio necesita trabajar en conjunto con sus asesores, con profesionales que tengan conocimiento de la industria y de los diferentes ángulos desde los cuales el mercado hoy observa a una compañía: derechos del consumidor, derecho laboral, derechos humanos, derecho a la libre competencia, derecho ambiental, normas anticorrupción, entre otros. Frente a este escenario, la idea de una asesoría integral, multidisciplinaria, que no solo gestione riesgos, se hace esencial. Los asesores externos deben posicionarse como socios estratégicos de la administración, con el foco siempre puesto en ofrecer soluciones integrales y en impulsar el crecimiento sostenible de la empresa.

Diversos estudios han demostrado que las prácticas de sostenibilidad, buen gobierno corporativo y responsabilidad social son mucho más que relaciones públicas, y que aumentan la rentabilidad del negocio. Es por ello que la invitación a los directores es a ser proactivos, a hacerse cargo de estos conceptos y dar pasos concretos hacia ellos. La creación de vínculos sólidos con los stakeholders, la capacitación constante de los directores, y la asesoría profesional en las distintas áreas del negocio, son pasos fundamentales en esa dirección.

Fuente: El Mercurio