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30 de Mayo, 2016

Empresas simplifican mallas societarias ad portas de elección entre sistema atribuido y semi-integrado

La reforma tributaria cambió definitivamente las reglas del juego para las empresas, las que tendrán que elegir e informar al Servicio de Impuestos Internos (SII) antes de diciembre de este año si quedarán en el sistema semi-integrado o en el atribuido. Las dos posibilidades tienen distintas exigencias y tasas impositivas.

Según los abogados privados de la plaza y el mismo SII, las compañías han buscado simplificar sus mallas societarias complejas de cara a los nuevos regímenes tributarios.

Muchas sociedades en período de auge, pocas en época de escasez

En general, las empresas que están buscando simplificar sus mallas societarias son aquellas que han decidido optar por acogerse al sistema de renta atribuida, dice Nicolás Ulloa, socio de Tax & Legal de PwC. Mientras el sistema semi-integrado está disponible para todas las empresas, el atribuido tiene restricciones.

Para acogerse a ello, es necesario que la totalidad de los socios sean personas naturales. Así, las empresas que tienen a propietarios que son otras compañías, pudieran querer simplificar las mallas societarias para que ciertas firmas queden solo con personas naturales como dueños y así acogerse al régimen de renta atribuida, que en su tramo máximo tiene una tributación menor que el sistema semi-integrado, explica Javier Jaque, socio de EY.

"En épocas de restricciones económicas, todos los grupos empresariales tienden a simplificar sus mallas, con el fin de reducir las cargas administrativas asociadas a la proliferación innecesaria de sociedades, característica de períodos de bonanza", agrega Soledad Recabarren, socia de Recabarren & Asociados.

Para el abogado Andrés Martínez, socio de KPMG, elegir el sistema atribuido no necesariamente responde a un criterio del tamaño de la empresa sino que el factor clave a la hora de evaluar su conveniencia es la política de distribución de las utilidades.

"En general, las empresas que van a optar por este régimen son aquellas pequeñas o las que decidan distribuir anualmente a sus socios o accionistas la mayor cantidad de utilidades generadas en el ejercicio", agrega Ulloa.

Joseph Courand, socio de Tax & Legal de Deloitte, opina que considerando los costos que significa pedir devolución del impuesto de primera categoría, desde un punto de vista tributario es preferible consolidar en una sola entidad los distintos negocios, ya que así los resultados positivos que arroje un determinado negocio pueden compensarse con los resultados negativos que arroje otro.

¿Cómo se simplifica la malla societaria?

Por lo general, la simplificación de las mallas societarias se da mediante procesos de reorganización tales como fusiones, divisiones y aportes, o mediante el término de giro.

Recabarren dice que además de las fusiones, la forma más conveniente de simplificar una malla societaria es por la absorción de la misma vía la compra del 100% de sus derechos o acciones, salvo en el caso de las Sociedades por Acciones (SpA).

¿Cuáles son las diferencias en las tasas?

El sistema atribuido tiene una tasa de impuesto de primera categoría más baja que el semi-integrado: 25% versus 27%. Carolina Fuensalida, socia de Fuensalida & del Valle, explica que en el régimen atribuido la tasa marginal máxima llega a 35% versus los 9,45 puntos más caro que puede ser el semi-integrado (llegando a hasta 44,45%). De esta manera, en una entidad cuyos socios o partícipes no reinvierten sus utilidades o no ahorran en la misma sociedad, el sistema atribuido es una opción muy conveniente, señala Fuensalida.

¿Cuándo lo harán?

Todos los abogados consultados coinciden en que, si bien las empresas están analizando este escenario desde el año pasado, dejarán la decisión para la última hora, cerca de la fecha límite (diciembre), dado el cambio constante de reglas, donde incluso el proyecto de "reforma a la reforma" fue aprobado recién en enero de este año.

¿Cómo lo interpretará el SII?

Carolina Fuensalida destaca que es importante que las reestructuraciones que se efectúen con miras de calificar en el sistema atribuido sean validadas y reconocidas como legítimas por el SII, para que los contribuyentes puedan tomar sus decisiones con claridad y certeza.

"Asumimos que el SII lo aceptará como un mecanismo viable e intrínsecamente legítimo, dado que es una opción disponible en la ley y que no se argüirá que lo califican como abuso de forma jurídica", agrega la abogada.

Fuente: Diario El Mercurio