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12 de Julio, 2016

"La razón de negocios", por Víctor Fenner

De manera consistente con el espíritu de la reforma tributaria —y el cambio de mentalidad que promete la nueva norma antielusión- el Servicio de Impuestos Internos ha innovado en los requerimientos que solicita a los contribuyentes durante las auditorías fiscales.

Dentro de tales innovaciones, se puede apreciar que el SII, por estos días, solicita de manera expresa que se acredite la "razón de negocios" subyacente a las operaciones auditadas en un procedimiento normal de fiscalización.

Desde un punto de vista estrictamente técnico, la ley vigente (dejemos a un lado, por un momento, la norma general antielusión) sólo exige la demostración de una "legítima razón de negocios" a la hora de efectuar un aumento de capital a costo financiero o tributario —de suerte que, de existir dicha razón de negocios, el SII queda inhibido de tasar la cuantía del aporte y determinar un eventual mayor valor que sea sujeto a tributación-. Salvo bajo las normas de precios de transferencia (que tienen otro alcance, lenguaje y finalidad, y donde no se pide razón de negocios sino condiciones de mercado) y la regulación de aportes de una matriz a su agencia extranjera, no existen otras operaciones donde se requiera satisfacer este estándar, a lo menos de manera expresa.

La norma antielusión, por su parte, exige que las operaciones tengan un efecto económico "relevante" distinto al meramente tributario, o habrá abuso de la forma legal. Si por otro lado se disimula algún elemento de la obligación tributaria, habrá simulación. Con todo, para aplicar esta norma el SII debe dar inicio a un procedimiento especialísimo, distinto al de auditoría fiscal regular.

El hecho que el SII, de manera cada vez más generalizada, esté solicitando una "razón de negocios" a pesar del constreñimiento normativo arriba apuntado, es una muestra de cómo los tiempos políticos actuales en materia de impuestos (en Chile y el mundo), y el cambio cultural que les está siguiendo, inciden de manera directa aun en contextos de carácter eminentemente técnico, como es un procedimiento de auditoría fiscal.

Fuente: Diario Estrategia